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Mostrando las entradas con la etiqueta Tiempo de Dragones

Si voy hacia ti

Los montes son bajos, los ríos son puentes, si voy hacia ti espera, ya llego, no existe la muerte si voy hacia ti. - La profecía imperfecta. Tiempo de Dragones I - ( Tercera parte. El sitio. Mérec, años 935 a 958 del Calendario Quinto)

Los Dioses

¿Dónde comienzan los dioses? ¿Amanecieron ellos antes que el lenguaje? ¿O son, sin desmedro de su existencia, la suprema construcción de la palabra humana? De norte a sur, en Mérec, los arayés conocieron a ciertos dioses pequeños y coloridos que gustaban decorarse con plumas de loro, usar collares y argollas en las orejas. Y bailar de forma preciosa. Los Japiripé, tan numerosos como las abejas. Los Japiripé, sentados sobre sus propias lenguas, hacían ademanes exagerados. Los pequeños dioses estaban furiosos, increpaban y maldecían: dañinos, inservibles, carne agria, riñones sin alma… ¡Culones! Después de cada insulto, se alzaba un griterío de repudio contra el pueblo humano. —Tienen una piel para amarse, y ellos la usan para quedarse solos. Los Japiripé se estiraron la boca para gritar. —Les dimos sonrisas, porque las sonrisas son portales. Y ellos las usan para fingir alegría. —Les dimos la música como pensamiento, y a ellos solo se les ocurrió mover sus grandes culo...