“Por suerte, las palabras son semillas que ni Monsanto puede hibridar o patentar. Semillas agradecidas, carne de perro decía mi abuela, de esas que se aguantan la sequía y la helada. Déjenme creer que si las esparcimos en la buena tierra de nuestros niños, vamos a tener una gran cosecha. Déjenme soñar en estos días que si arrojamos palabras en el páramo, el próximo verano habrá verdor. Y hasta sembrar al viento, como de vez en cuando parece que hacemos, porque el viento hace pie en alguna parte, aunque sea lejos de nosotros. Y fecunda." Fuente: "La literatura en tiempos del oprobio" Texto leído en la conferencia de apertura de las XVII jornadas "La literatura y la Escuela", Jitanjáfora ONG. Mar del Plata, Argentina. 7 de abril de 2017.
Este espacio busca honrar la poesía de una de las voces más potentes de la literatura latinoamericana. Todos los textos y pensamientos de este blog son de Liliana Bodoc.